Kevin, todavía sobre su dragón, acercandose al castillo oscuro, pensaba como terminaría con Victor y su ejercito, necesitaba un plan, pero nada pasaba por su cabeza, cuando derepente dos figuras totalmente extrañas pasaron por al lado suyo, lo empujaron, Kevin perdió el control y cayó al piso desde lo alto. Él permaneció inmóvil por unos segundos mientras que su dragón trataba de moverlo, en cuanto recobró miró rapidamente al cielo, las criaturas que lo habían hecho caer, volaban en circulos, entonces una de ellas voló hacia él mostrando sus grandes dientes afilados.
Mientras se acercaba volando, Kevin reconocía mas a la bestia, era un pájaro atigrado y con cabeza de León, se llamaba Tsipor.
El joven no podía moverse, tenia roto el tobillo, mientras que la criatura ya en el suelo, caminaba lentamente hacia él, tenía un gesto de desconfianza, Kevin trató de moverse pero el tsipor comenzó a gruñir, al instante su dragón saltó en frente de él y lanzó una bola de fuego la cual esquivó totalmente. Luego los dos quedaron totalmente inmóviles mirándose el uno al otro hasta que de repente dos tsipores más aterrizaron por detrás y comenzaron a pelear tres contra uno, era un poco injusto pero no tenía alternativa mas que luchar por su vida. Kevin, tirado en el suelo, agarró su varita que tenia en el bolsillo, hizo un movimiento y comenzó a gritar:
- Bésties haurien marxar volant les mati-
Un resplandor incandescente salió de la varita, que dejó casi ciegos a los tsipores, e hizo que se vallan volando.
- Fracto goess - dijo Kevin con su varita y su pie rapidamente volvió a ser normal - Puedo seguir, quedate tranquilo -
Entonces Kevin subió al lomo de su dragón y comenzaron a volar nuevamente hacia el castillo.
Luego de varias horas volando pararon a tomar agua en un lago que había allí, Kevin se notaba preocupado, ¿Como podría recuperar a Emma? tenia pensado entrar por la ventana de la torre, pero ¿si la torre tenía rejas? tendría que pasarlas de alguna forma, también podría entrar por la cocina y sin que nadie lo vea pasar a la sala central y de ahí a las escaleras de la torre. En eso Steve se acercó con su dragón a toda velocidad y paró en frente de él, detrás de él estaban Mat, Davis y Dante.
- ¿Que hacen aquí? -
- Vinimos a ayudarte - dijo Mat
- No quiero su ayuda, los mataran si se acercan al castillo, puedo hacerlo solo -
- Será mas fácil que te maten a ti solo que todos juntos -
- ¡Ya dije que no necesito su ayuda! - Kevin subió de nuevo a su dragón y comenzó a volar, entonces todos los chicos hicieron lo mismo y lo alcanzaron.
- No volamos todas estas horas para nada - dijo Steve
- Mira ya es el atardecer, deberías dejar que nos quedemos - dijo Davis
- No lo se, ya estamos llegando al castillo... esta bien, pero si les pasa algo no me lo perdonare por el resto de mi vida -
Al llegar al castillo pensaron en un plan, entrar por la cocina del rey. Al entrar todos los cocineros, mugrientos, llenos de masa, harina y otras cosas mas, los miraron, pero no les hicieron caso, todo lo que no tenga que ver con comida no era de su incumbencia, los chicos pasaron sin hacer escándalo y abrieron la puerta de la sala principal, no había nadie, pasaron caminando silenciosos, todos mirando hacia diferentes direcciones, Kevin abrió la puerta que los llevaba a la torre, y se encontró con cinco escaleras
-¿Y ahora? - Preguntó Steve
- Elijan una - dijo Dante
Luego de sesenta escalones, ya exhaustos de subir y subir, se toparon con un pasillo largo y a sus costados 20 cárceles, en las que en ninguna había personas encerradas, entonces bajaron las escaleras y eligieron otra con 80 escalones mas que subir, al subir sin fuerzas, aparecieron tres hombres robustos con espadas, con los cuales tuvieron que pelear, pero ninguno tenía fuerzas en las piernas como para ganarles, Steve cayó al piso, y uno de los grandes hombres lo atacó con su espada, pero rodó y la esquivó, luego volvió a ponerse de pie, sacó su espada y lo enfrentó nuevamente. Dante hizo un movimiento con su espada, la cual le hizo un tajo en el brazo de su oponente y luego pasó por debajo de sus piernas, cuando de pronto el hombre lo lastimó con su hacha en la espalda, se tiró al piso con un grito aterrador que alarmó a los compañeros y justo cuando el sujeto levantó su hacha para clavársela en el pecho, Kevin apareció sosteniéndola con su espada, Dante se levantó y corrió hacia un costado, comenzó a ayudar a Mat, que se encontraba en problemas, de repente se escuchó un grito de mujer pidiendo ayuda, parecía de Emma, pero no estaban seguros, luego de tantos cortes y peleas, lograron matar a aquellas horribles personas, comenzaron a caminar a lo largo del pasillo de la torre pero no encontraron a nadie.
- ¡Aquí estoy! - se escuchaba, tan cerca, que parecía que estubieran al lado, y aun así las celdas parecían vacías.- ¿No me ven? -
- ¿Emma? - preguntó Kevin
- Si soy yo, estoy frente a ti -
- No puedo verte -
- Debe haber algún hechizo - sugirió Mat
- ¿Alguien conoce hechizos para romper este? - preguntó Steve, pero nadie respondió - bueno, tendré que hacer lo necesario - dijo, y estiró su brazo como si llegara a tocar algo, hasta que de repente, sus dedos comienzan a ponerse colorados y a arder, Steve gritó alejando la mano rápidamente del lugar - ¡Me quemé! - gritaba.
Luego, todos pensaron en hechizos que podrían sacar a Emma del terrible calabozo, ningún hechizo funcionaba, necesitaban algo fuerte que pueda destruir esa pared de fuego.
Luego de un rato, sin poder romper el maldito hechizo, un destello de luz cegó los ojos de los jóvenes.
-¿Qué fue eso?- preguntó Emma
-No lo se.. mas vale que vallamos a averiguarlo- ordenó Kevin
Se asomaron a la ventana que estaba cerca de ellos, y de repente se agacharon debajo de ella como si se tuvieran que esconder de algo, o de alguien.
- ¡Es el sirviente real! -
- ¿Como supieron que estamos aquí?- preguntó Steve
- Yo les he dicho - aseveró Dante
Al segundo Kevin comprendió que decía la verdad.