lunes, 2 de abril de 2012

capitulo 16: El rescate

Kevin, todavía sobre su dragón, acercandose al castillo oscuro, pensaba como terminaría con Victor y su ejercito, necesitaba un plan, pero nada pasaba por su cabeza, cuando derepente dos figuras totalmente extrañas pasaron por al lado suyo, lo empujaron, Kevin perdió el control y cayó al piso desde lo alto. Él permaneció inmóvil por unos segundos mientras que su dragón trataba de moverlo, en cuanto recobró  miró rapidamente al cielo, las criaturas que lo habían hecho caer, volaban en circulos, entonces una de ellas voló hacia él mostrando sus grandes dientes afilados.
Mientras se acercaba volando, Kevin reconocía mas a la bestia, era un pájaro atigrado y con cabeza de León, se llamaba Tsipor.
El joven no podía moverse, tenia roto el tobillo, mientras que la criatura ya en el suelo, caminaba lentamente hacia él, tenía un gesto de desconfianza, Kevin trató de moverse pero el tsipor comenzó a gruñir, al instante su dragón saltó en frente de él y lanzó una bola de fuego la cual esquivó totalmente. Luego los dos quedaron totalmente inmóviles mirándose el uno al otro hasta que de repente dos tsipores más aterrizaron por detrás  y comenzaron a pelear tres contra uno, era un poco injusto pero no tenía alternativa mas que luchar por su vida. Kevin, tirado en el suelo, agarró su varita que tenia en el bolsillo, hizo un movimiento y comenzó a gritar:
- Bésties haurien marxar volant les mati-
Un resplandor incandescente salió de la varita, que dejó casi ciegos a los tsipores, e hizo que se vallan volando.
- Fracto goess - dijo Kevin con su varita y su pie rapidamente volvió a ser normal - Puedo seguir, quedate tranquilo -
Entonces Kevin subió al lomo de su dragón y comenzaron a volar nuevamente hacia el castillo.
Luego de varias horas volando pararon a tomar agua en un lago que había allí, Kevin se notaba preocupado, ¿Como podría recuperar a Emma? tenia pensado entrar por la ventana de la torre, pero ¿si la torre tenía rejas? tendría que pasarlas de alguna forma, también podría entrar por la cocina y sin que nadie lo vea pasar a la sala central y de ahí a las escaleras de la torre. En eso Steve se acercó con su dragón a toda velocidad y paró en frente de él, detrás de él estaban Mat, Davis y Dante.
- ¿Que hacen aquí? -
- Vinimos a ayudarte - dijo Mat
- No quiero su ayuda, los mataran si se acercan al castillo, puedo hacerlo solo -
- Será mas fácil que te maten a ti solo que todos juntos -
- ¡Ya dije que no necesito su ayuda! - Kevin subió de nuevo a su dragón y comenzó a volar, entonces todos los chicos hicieron lo mismo y lo alcanzaron.
- No volamos todas estas horas para nada - dijo Steve
- Mira ya es el atardecer, deberías dejar que nos quedemos - dijo Davis
- No lo se, ya estamos llegando al castillo... esta bien, pero si les pasa algo no me lo perdonare por el resto de mi vida -
Al llegar al castillo pensaron en un plan, entrar por la cocina del rey. Al entrar todos los cocineros, mugrientos, llenos de masa, harina y otras cosas mas, los miraron, pero no les hicieron caso, todo lo que no tenga que ver con comida no era de su incumbencia, los chicos pasaron sin hacer escándalo y abrieron la puerta de la sala principal, no había nadie, pasaron caminando silenciosos, todos mirando hacia diferentes direcciones, Kevin abrió la puerta que los llevaba a la torre, y se encontró con cinco escaleras
-¿Y ahora? - Preguntó Steve
- Elijan una - dijo Dante
Luego de sesenta escalones, ya exhaustos de subir y subir, se toparon con un pasillo largo y a sus costados 20 cárceles, en las que en ninguna había personas encerradas, entonces bajaron las escaleras y eligieron otra con 80 escalones mas que subir, al subir sin fuerzas, aparecieron tres hombres robustos con espadas, con los cuales tuvieron que pelear, pero ninguno tenía fuerzas en las piernas como para ganarles, Steve cayó al piso, y uno de los grandes hombres lo atacó con su espada, pero rodó y la esquivó, luego volvió a ponerse de pie, sacó su espada y lo enfrentó nuevamente. Dante hizo un movimiento con su espada, la cual le hizo un tajo en el brazo de su oponente y luego pasó por debajo de sus piernas, cuando de pronto el hombre lo lastimó con su hacha en la espalda, se tiró al piso con un grito aterrador que alarmó a los compañeros y justo cuando el sujeto levantó su hacha para clavársela en el pecho, Kevin apareció sosteniéndola con su espada, Dante se levantó y corrió hacia un costado, comenzó a ayudar a Mat, que se encontraba en problemas, de repente se escuchó un grito de mujer pidiendo ayuda, parecía de Emma, pero no estaban seguros, luego de tantos cortes y peleas, lograron matar a aquellas horribles personas, comenzaron a caminar a lo largo del pasillo de la torre pero no encontraron a nadie.
- ¡Aquí estoy! - se escuchaba, tan cerca, que parecía que estubieran al lado, y aun así las celdas parecían vacías.- ¿No me ven? -
- ¿Emma? - preguntó Kevin
- Si soy yo, estoy frente a ti -
- No puedo verte -
- Debe haber algún hechizo - sugirió Mat
- ¿Alguien conoce hechizos para romper este? - preguntó Steve, pero nadie respondió - bueno, tendré que hacer lo necesario - dijo, y estiró su brazo como si llegara a tocar algo, hasta que de repente, sus dedos comienzan a ponerse colorados y a arder, Steve gritó alejando la mano rápidamente del lugar - ¡Me quemé! - gritaba.
Luego, todos pensaron en hechizos que podrían sacar a Emma del terrible calabozo, ningún hechizo funcionaba, necesitaban algo fuerte que pueda destruir esa pared de fuego.
Luego de un rato, sin poder romper el maldito hechizo, un destello de luz cegó los ojos de los jóvenes.
-¿Qué fue eso?- preguntó Emma
-No lo se.. mas vale que vallamos a averiguarlo- ordenó Kevin
Se asomaron a la ventana que estaba cerca de ellos, y de repente se agacharon debajo de ella como si se tuvieran que esconder de algo, o de alguien.
- ¡Es el sirviente real! -
- ¿Como supieron que estamos aquí?- preguntó Steve
- Yo les he dicho - aseveró Dante
Al segundo Kevin comprendió que decía la verdad.

jueves, 8 de diciembre de 2011

capitulo 15: La princesa Isabella

-¡Kevin! ¿que te ha pasado?- dijo Akira
Kevin despertó lentamente, shokeado y mirando al vacío.
-Lo... lo único que recuerdo es... ¡Emma!- gritó y se levantó de un salto.
-¿Qué pasa con Emma? ¿Dónde está?-
-¡Se la llevaron!, ¡Se la llevaron!-
-¿Quiénes?- preguntó Fermín -ven, vamos a la enfermeria, debes descansar un poco-
-Pero...- protestó Kevin.
-Sin peros, te ves terrible, solo descansa-
-¡Director! ¡NO TENEMOS TIEMPO, HAY QUE IR A RESCATARLA!- gritó Kevin
-Bueno, dime ¿quién se llevó a Emma?-
-Estoy seguro que era uno de esos seguidores de Victor-
-Bueno pero no apuremos las cosas, podrían salir mal-
Luego de un día o dos, la princesa Isabella llegó a la escuela, todos los alumnos, alumnas y profesores, la recibieron con una reverencia. Al salir de la carroza, Isabella se veía espléndida, tenía un rostro de razgos perfectos, en sus ojos celestes se notaba la dulzura y amabilidad que poseía en su corazón, sus cabellos dorados, resplandecían con la luz del sol y junto con su vestido, los diamantes hacían rayitos de luz reflejada. Su inteligencia era como la de una gran mujer, pero el cuerpo era de una dulce niña, tenía 16 años, asumió el trono de tan joven, por motivo a que sus padres murieron apenas ella nació, unos seguidores de Victor atacaron al reino esa tarde y llegando a la habitación donde nació la princesa, acuchillaron al padre antes de que viera nacer a su pequeña y luego de que naciera mataron a su madre cuando pudieron escapar, solo que fracasaron en secuestrar a la niña.
Detrás de ella bajaba su mejor amiga, para ella, una hermana, su nombre era Valeria, sus cabellos eran marrones tan oscuros que casi eran negros como azabache, sus ojos verdes que cambiaban con las estaciones, su rostro era perfecto, aunque su titulo sea de una sirvienta, para la princesa Isabella, ella era como su hermana gemela. Parecía una princesa.
-Buenos días, ya pueden levantarse- dijo la reina.
-Mi señora- dijo Fermin -ya hemos perdido a dos de mis queridos alumnos- Isabella levanto el rostro sorprendida, se acercó a él y dijo:
-¿Cómo?-
-Una de ellas, la querida Rose, la encontramos tirada, rasguñada y fallecida, y Emma, anoche la han capturado, no sabemos donde se encuentra-
-¿Hay algún testigo de esto?-
-Yo- dijo Kevin -antes de desmayarme recuerdo que luche con el secuestrador, pero, no puedo acordarme de su nombre-
-intenta pensar en ello-
Kevin se sentó y empezó a memorizar lo que había sucedido.
-el era... seguidor del rey Victor- decía constantemente. Luego de un rato se sobresaltó y gritó:
-¡LOVUEL!, su nombre era Lovuel-
-¡Oh! lo recuerdo muy bien- dijo Fermin -es el encargado de entregar a la gente ante el rey, para él es de mucha confianza-
-¿Iremos a buscar a Emma?- preguntó Kevin desesperadamente
-todavía no lo sabemos... debemos prepararnos bien- aseguró la reina.
-¡No! debemos ir ahora, ¿NO SE DAN CUENTA? si no terminamos con esto ahora mismo todo caerá en desastres- gritó Kevin muy enojado
-Debes tener paciencia, no debemos apurarnos-
-¡Deberiamos!-
Kevin empezó a correr saliendo del castillo hacia un campo, corría y corría, sin mirar atrás, estaba lleno de furia y tristeza. Luego de tanto correr encontró una roca donde se sentó a mirar al vacío.
-¡Kevin!- gritó una voz femenina
-¿Quién eres?-
-Soy la sirvienta de la princesa Isabella, me llamo Valeria-
-y..., Valeria ¿A qué has venido?-
-Isabella me envió a buscarte- respondió- ¿Por qué estas tan triste?-
-Se llevaron a mi novia-
-¡tu novia!-
-Si, y no puedo ir a buscarla, no me han dejado-
-Trataré de convencer a la princesa, después de todo ella confía mucho en mi-
-¡Oh! muchas gracias, no olvidaré esto-
-Ahora, deberiamos volver-
Al volver al castillo, se dieron cuenta lo silencioso que estaba dentro, todos estaban terriblemente angustiados, no sabían lo que podría llegar a ocurrir con ellos. Luego Kevin se dió cuenta de que el sufrimiento de aquel lugar debería parar, Victor debería ser destruido, y nadie estaba tratando de hacerlo.
-Alguien debe terminar con esto- dijo Kevin y fue corriendo hacia su habitación. Allí abró su guardarropa y dijo:
- HABITU MUTATIONEM- Entonces apareció vestido con una armadura, y su capa, así salió a buscar a su dragón, al cual montó para buscar a Emma. Ya se alejaba del castillo, veía por lo lejos al castillo oscuro, tenía miedo, pero lo arriesgaría todo por salvarla.

lunes, 26 de septiembre de 2011

capitulo 14: El gran secreto

-Te diré solo si no te asustas- dijo Kevin repitiéndolo
-Pero... ¿que significa eso?- preguntó desentendida Emma
De pronto Kevin se apartó y sus colmillos comenzaron a crecer. Emma quedó asombrada, no sabía que decir.
-¿Lo ves? ¡soy horrible!-
Emma lo miró unos segundos, como si lo estudiara atentamente.
-No... sigues siendo el mismo Kevin del que me enamoré, pero con colmillitos-
Kevin la abrazó.
-¡APARTESE!- gritó alguien detrás de ellos -¡Y QUEDESE QUIETO!-
-¿Quien eres?- preguntó Emma justo cuando Kevin escondió sus colmillos
-Soy Lovuel Aterios, seguidor del rey Victor querido y amado por todos los mejores-
-¡¿Quien?!- preguntó Emma.
-¡BAH ESO NO IMPORTA! ¡ahora me llevaré a esta chiquita conmigo!-
-¡Sobre mi cadaver!- gritó Kevin
-Bueno, si eso quieres- y alzó su varita apuntando a Kevin
-¡NOO!- gitó Emma
-Bueno si no quieres que muera , ven conmigo-
-Está bien- dijo Emma con los ojos llenos de lagrimas
-¡No! Emma-
-Déjalo, no quiero que salgas herido-
Kevin rápido sacó su varita y dijo:
-Un duelo, el que gana se queda con Emma-
-Que pérdida de tiempo niño- dijo Lovuel- ¡NEFARIOS IGNIS!- gritó y de su varita salió fuego en un enorme chorro.
Kevin sacó su espada con su escudo y trató de vencer los terribles hechizos de Lovuel. El fuego salió desviado para otro lugar.
-¡Tu escudo es potente, pero ahora muestrame lo que tienes!-
-¡NULLA ET AQUA!- y de la varita de Kevin salió agua que despues se convirtió en hielo, aunque el seguidor del malvado rey lo esquivó agilmente.
-A ver si esquivas mi espada- dijo Kevin, y Aterios sacó su espada rápidamente y sostuvo la de Kevin con un movimiento casi invisible. Luego de un rato de peleas, Emma no podía escapar por miedo a algún desastre. Justo cuando Kevin hizo un movimiento bruzco Lovuel agitó su espada y apuntó al cuello de Kevin ganando la batalla.
-Te mataría, pero quiero que sufras viendo como me llevo a tu novia-
-¡Te seguiré!- y Aterios le disparó un rayo que Kevin quedó demayado.
-¡Kevin!- gritó Emma y Lovuel la sostuvo a la fuerza, le dió un liquido sedante y se la llevó en una carroza en silencio.


En Black Shadow Emma se encontraba atada a una silla con cuerdas mágicas que solo con un hechizo se desataban.
-Al fin despiertas querida-
-¿Quien eres?-
-¿Yo?, yo soy tu grandisimo rey- dijo Victor.
-¿Tú? ¿mi rey? ja! yo solo tengo una reina y es la reina Isabella- dijo Emma, en esos momentos la reina al mando era Isabella, que su antepasada era la reina Elizabeth | v.
-¡Oh! no dulce Emma,- dijo- el rey aquí soy yo, tú me obedecerás ante cualquier orden, hasta la hora en que mueras-
Emma sorprendida y asustada, no sabía que decir hasta que se dio cuenta de que debía rendirse de todas formas.
-Está bien, haré lo que quieras- dijo bajando la cabeza con lagrimas que caían como ríos sobre sus mejillas.
-¡Muy bien!- exclamó Victor.
A Emma le dieron una habitación llena de telas de arañas, de polvo e insectos, con solo una cama y una ventana. Luego de unas horas tocaron la puerta de la habitación unos hombres altos con uniformes que le dieron un plato con comida a Emma.
-Toma, tendrás que comer esto-
-¿Por qué quieren alimentarme? ¿no me dejarán morir?-
-Nosotros solo seguimos ordenes- dijo uno de ellos, quienes se dieron vuelta y se fueron seguido de un portazo que levantó el polvo de la puerta.
Emma pensaba detalladamente en todo lo que había pasado.
"¿Por qué me querrán viva?, ¿Kevin estará bien?, desearía tener todas las respuestas... creo que tendré que esperar a hablar con el rey... ¿Me tendrá que matar en algún momento preciso? o, tal vez quiere... ¡ENVENENARME!", miró la comida, la dejó en el piso y siguió "Debe querer envenenarme, así nadie podrá encontrarme nunca, pero... tengo tanta hambre, ¿y si?... quiere que piense que me quiere envenenar así no me alimento y muero desnutrida." luego agarró un pedazo de pan que había en el plato y se lo llevó a la nariz para olerlo, lo metió en su boca, lo saboreó y esperó a que pasara algo, lo que nunca pasó y comió toda la comida, con cuidado y atenta a todo lo que podría ocurrir.

jueves, 11 de agosto de 2011

capitulo 13: La muerte de una amiga

En Aszah Magic Emma estaba con sus amigas y llegó uno de los alumnos mensajeros en forma de lechuza, luego se paró y volvió a convertirse en forma humana.
-Emma, tengo una carta para ti- le dijo 
Emma la abrió y cuando la leyó se quedó asombrada, luego sin explicaciones salió corriendo. En el lago del bosque cercano al castillo se encontró con Kevin.
-Hola- saludó Emma
-Tengo que decirte algo muy importante-
-Si, dime-
-yo soy...- dijo y en unos segundos siguió- alguien viene
-no, no escucho a nadie- y Kevin se quedó mirando a la nada, un minuto después.
-¡Emma!- gritaba Emi que estaba a unos metros
-¿como la...?- 
-Emma tienes que venir- interrumpió Emi
-¡Pero! ¿como..?-
-Eso no importa ahora, parece ser muy importante- dijo Kevin
Cuando llegaron al castillo, en una de las habitaciones, estaba Kassandra, una compañera, llorando y otra en una cama boca abajo, con rasguños en su espalda y cabeza.
Emma se acercó sorprendida, la dio vuelta con cuidado y era Rose, la querida y adorable Rose, la pequeña que jugaba con ellas de chiquitas, todos los recuerdos pasaron por la mente de Emma en ese momento, eran tan felices, esos momentos inolvidables que uno tiene con sus amigos, momentos tristes en que un amigo esta a su lado, y momentos felices compartidos con ellos, que siempre rien consigo.
-¡Rose! - lloraba Emma
-¡oh no!- gritó Mina que acababa de llegar
Mientras Kassandra lloraba desaforadamente, el director Fermin se acercó a la chica y dijo:
-Tranquila, ya resolveremos esto-
-¿¡Quién pudo ser!?-
-yo creo que se- musitó Emma que salió corriendo de allí.
En cuanto llegó a su habitación abrió el armario y colocó un traje sobre su cama.
-HABITU MUTATIONEM- y en un segundo su traje apareció aplicado en su cuerpo, luego llamó a Zafiro, éste apareció en su ventana en cuanto la oyó, ella montó arriba de Zafiro y se fue volando, justo en ese momento llegaron a la habitación sus amigas deteniendola, luego Hiro apareció donde volaron Shiro y Mina, Nikki y Emi volaron en el unicornio alado de Emi.
-¡Emma!- gritaban una y otra vez, hasta que se acercaron
-¡¡¿Qué es lo que intentas hacer?!!- gritó Emi
-Voy al reino Black Shadow-
-¡¡No!! ¿estas loca?- dijo Shiro
-¡No! No lo estoy, solo quiero justicia, ¿no se acuerdan? Rose era como una hermana-
-Si, pero a ti también te matará, y eso no arreglará las cosas- explicó Akira
-No, pero moriré en el intento, ¿no quieren acabar con la maldad?-
-Si, pero no somos las unicas en esto, por favor, piensalo Emma, ¿quieres morir en un intento suicida o quieres esperar y ganar contra victor todos juntos?-
El silencio apareció para una pausa de pensamientos mortales, que juntos hacian una abalancha en la mente de Emma. Luego descendieron hasta bajar del todo, se sentaron en una roca de allí, nadie decia una sola palabra, la angustia las invadía completamente.
-Suerte que traje comida- Emma rompió el silencio e hicieron una merieda, rica, alimenticia y agradable, aunque seguían tristes, trataban de no pensar mucho en ello.
En Aszah Magic Emma volvió a encontrarse con Kevin.
-Tienes que explicarme ¿qué es lo que sucedió ayer?-
-¿Explicarte?, ¿explicarte qué?-
-Escuchaste que venía Emi un minuto antes de que se viera-
-¿y que hay de malo en eso?-
-¿cómo lo has hecho?-
y para interrumpir la conversacion la besó
-¡Dime!-
-bueno, solo si me prometes no asustarte-
-¿Qué?-

sábado, 6 de agosto de 2011

capitulo 12: el brazalete mágico

El brazalete era una posesión mágica que en manos de cualquier hechicero o bruja malvado, podrían suceder cosas terribles, cosas que ni se imaginarían, horribles, oscuras, temibles por todos los ciudadanos. Hace muchos siglos un hechicero muy poderoso, lo creó con una sustancia irreconocible que se unía en diez dijes, cada uno con un poder diferente, cinco elementos y cinco poderes, eran agua, fuego, tierra, aire, luz, oscuridad, tormenta, magia negra y blanca, el decimo dije, era la dichosa moneda de la reina Elizabeth |v, que tenía los mas poderosos toques de realeza y hacia que los ciudadanos obedezcan. El hombre feliz de inventar algo tan divino y poderoso, no quería que cuando muriera quedara en el olvido, así que cuando murió se lo heredo a su hijo y así sucesivamente, hasta que cayó en manos de Fermín, el cual lo tenía en una bóveda, bajo un millón de hechizos que nadie podría abrir ni acercársele a menos que sea él o alguien con su autorización.
Volviendo al caso de la mitad de moneda, Fermín dejó a los sospechosos que se quedaran una noche más.
Cuando el profesor estaba en su oficina, acomodando sus cosas, llamaron a su puerta y con un tono agradable y dulce dijo “pase” y entró Emma llevándole una canasta llena de galletas y dulces.
-profesor- dijo – quería traerle esta canasta de bienvenida-
-Oh! gracias- dijo amablemente
-no es nada hay que darle al menos una simple canasta de cosas ricas, por agradecimiento-
-¿agradecimiento?- preguntó atrancándose -no dijiste bienvenida?-
-¿eso dije? Perdón.
-y... agradecimiento ¿por que?-
-por amabilidad, honestidad...-
Y el profesor se atragantó y empezó a toser por falta de aire, hasta que pudo hablar y dijo:
-¿honestidad? Oh querida yo no soy así-
-modestia, no hace falta, usted sabe como es, todos lo sabemos -
Justo en ese momento sonó el teléfono.
-atienda tranquilo-
Cuando atendió el teléfono Emma se fue.
-DIME QUE TIENES UNA BUENA NOTICIA PARA DARME O TE CORTARÉ EL PESCUEZO-
-Señor no ha pasado una hora desde que usted me llamó-
-nuestro amo esta muy furioso, y si no le doy lo que deberías haber conseguido me matará!- exclamó
-dile que lo conseguiré pronto-
-espero que sea así, ¡si me mata te matará a ti también!-
Luego el profesor siguió acomodando sus cosas nervioso, al darse vuelta, tiró la canasta sin verla y encaminó al corredor para irse.


Mientras, en el castillo Black Shadow, Evil Mortalckico, estaba bajo las rejas por haber fracasado en su misión el día del baile, luego un ciclope alto, con orejas grandes y un ojo muy grande que ocupaba casi toda su frente, sin nariz le dice:
-ha llegado la hora-
-¡No! - gritó Mortalckico, mientras lo llevaron a un lugar oscuro, donde al atravesar una puerta se encontraron con un lugar lleno de fuego, muchos elementos de tortura, con huesos y calaveras y gente a punto de morir, enfermos, agotados, sin ganas de vivir aquel infierno.
El hombre lo ató a una rueda gigante que tenia que hacer girar un tubo que atravesaba la tierra y tiraba carbón a un plato del que comía una salamandra.
-Oh mi hermosa Flamita!- dijo un hombre, que era nada mas ni nada menos que el rey del castillo oscuro Black Shadow.
-¡mi señor!- dijo el ciclope arrodillándose- ¿puedo servirle en algo mas?-
-Si… tráeme al asistente Deathmook-
Unos minutos después llegó un hombre alto con una capa con capucha y se arrodillo rápidamente ante su rey sin decir nada, sus manos temblaban de miedo, y no se podía contener.
-dime, Deathmook, ¿dónde esta ese brazalete?-
-lamento decirle, mi señor, que no pudo conseguirlo-
-entonces contéstame, ¿mereces morir?-
-si mi señor- dijo levantándose- de la manera mas horrible que se le ocurra-
-bueno, te daré otra oportunidad, solo, porque eres el mas confiable y solo esta vez has fracasado-
El asistente con sus ojos llenos de lágrimas, alzó las manos y grito:
-OH SI MI GRAN SEÑOR, NUNCA LO DEFRAUDARÉ, dime que debo hacer-
-primero dime ¿Por qué no ha podido conseguir ese brazalete?-
-me ha dicho que una niña le ha interrumpido y no podía hacerla a un costado-
-bueno, quiero que me traigas a esa niña intrépida-

viernes, 5 de agosto de 2011

capitulo 11: La sombra


  Lamento decirles que nada pasó aquella noche, ninguna sombra apareció, ningún rastro de ningún ser viviente.
Al otro día, tan cansada que estaban Emma y Shiro, de no haber dormido a la noche anterior, en el entrenamiento, dijeron al profesor que irían a lavarse la cara.
Y el entrenador les dijo:
- ¿a que se debe ese ánimo?-
- no dormimos en toda la noche- contesto Shiro
-no deberían estar despiertas a esas horas de la noche – dijo el acercándose a Emma y con su ojo derecho titilando.
- Su ojo titila, ¿por que? -
- porque es... Una infección- dijo y rápidamente  se fue.
- Hay algo raro en ese entrenador…- dijo Emma pensativa
- si, por alguna razón no quiere que nos quedemos despiertos-
Luego en la merienda, el director Fermín anunció que habían encontrado en el jardín, la mitad de una moneda con la imagen de una reina antigua de  siglos atrás que era de mucho valor para ellos y que la otra mitad la habían robado. Todos se pusieron muy nerviosos al escuchar la terrible noticia. Ya estaban sin hambre para la merienda por aquella situación. Entonces, Emma comenzó a pensar que lo que había visto aquella noche habría sido lo que robo la mitad de la moneda de la reina pero, ¿porque quería esa mitad? ya que al estar rota no servía de nada.

Luego fue con el director y le contó todo lo sucedido y empezaron a investigar sobre el tema. Primero llamaron uno por uno a los profesores e interrogaron acerca de lo que hicieron aquella noche. Mientras, el profesor Héctor estaba haciendo una llamada en su oficina, sentado en una silla, con un escritorio en frente y una biblioteca al lado.
-buenos días Sr. –
-buenos días mi querido Héctor-
-Sr. lo llamo para darle una noticia, que bueno que no esta de mal humor- dijo el profesor asustado
-¿buen humor? ¡¿Te parece que puedo tener buen humor si todos aquí no hacen lo que deben?! ¡ME CORTARAN EL PESCUEZO SI NO HACEN LO QUE SE LES ORDENA!- le gritó
-b-b-bueno Sr. es que... - balbuceo Héctor -
-¿que mala noticia tienes para darme?-
-¿mala? No Sr. es muy buena yo...- dijo mirando toda la habitación como para encontrar una excusa – ¡ya tengo mi propia oficina!, estoy muy asociado con el director, eso podría ser muy útil señor...-
-bueno puede ser... PERO SI NO CONSIGUES ESE BRASALETE MORIRAS CONMIGO-
Héctor cortó el teléfono y muy nervioso caminó hacia la puerta, donde unos profesores lo detuvieron y le preguntaron:
-¿Con quién hablaba?-
-eso no le incumbe Sr. -
-pues eso parecía muy sospechoso-
-no es verdad es solo una llamada-

Julia en su oficina, la profesora de “idioma en hechizo”, con un cuchillo muy afilado, plateado con unos toques dorados y en el mango una piel de serpiente dijo:
-tendré que matar a alguien para conseguir esa reliquia-
Justo en ese momento los mismos profesores entraron al lugar y se la llevaron como otro sospechoso.
Juan, en una de sus aulas, cuando no había ningún alumno allí, estaba intentando hacer pociones, pociones que nadie conocía, pociones tenebrosas y de magia negra, el estaba diciendo unas palabras para completar el hechizo:
-un muerto aquí un muerto allá , muéstrame lo que quiero hallar, agua, fuego, viento, luz, oscuridad, tormenta, humedad, tierra, magia negra y blanca, ese brazalete estará conmigo, en un momento u otro, al final de los ti....- dijo hasta que un profesor lo interrumpió
-SIGUE... no funciona- dijo riendo entre dientes
Entonces el director tenía los primeros sospechosos. Los citaron a una habitación de interrogación, donde había una mesa, una luz y tres sillas, nada más que eso, ya que no se necesitaba nada más. Julia dijo que no estaba haciendo nada malo, era una reliquia que tenían en la familia pero que la habían robado y tenía que conseguirla, también dijo que la noche anterior solo estuvo en su habitación. Héctor, dijo que no podía dormir, padecía de insomnio permanente, por eso estaba caminando por todo el castillo, y que la llamada era solo una llamada de su esposa. Juan les explico que solo quería ver el brazalete porque como era muy joven, nunca lo había visto, y quería saber de que se trataba todo el lío de lo que habían robado, también agregó que la noche anterior había estado en su otro trabajo, un almacén de allí cerca.

capitulo 10: El sustituto

Cuando el entrenador Warlok se despidio de los alumnos y se retiro con sus cosas para viajar, llego el sustituto.
Él era muy grande y con músculos anchos. Vestía unos pantalones de cuero con una chaqueta negra y botas grises. Se llamaba Héctor, en sus ojos se veia la amabilidad que tenia aquella persona tan poderosa, tan seria. Cuando tuvieron que ir a entrenar, trataba a sus alumnos como si fueran algo muy especial y cuando algo salia mal los alentaba para que no contengan tristesa. Ademas era muy apuesto, y se debia a ello que las alumnas estaran locas por él y supieran todo acerca suyo. Aunque aún así, escondia un oscuro y tenebroso secreto a resolver, como una verdad muy escondida en el fondo, en el mas ondo de los fondos.

Luego de que todos los alumnos fueran a sus habitaciones, después de cenar, Emma fue a su ventana para ver el paisaje, unos segundos después, de tanto ver por la ventana, bajó la mirada bruscamente, como si hubiese sido un presentimiento, algo que la llamara, una sombra oscura y de aspecto horrible que transmitía un sentimiento de terror y pánico, corría para el norte del jardin, hasta encontrarse con una carrosa, de la cual un joven, de unos 18 años salió y la sombra apurada le entregó un sobre y una caja chica. Emma sorprendida avisó a Shiro que se encontraba durmiendo en una de las camas de la habitación, Shiro protestando se dio vuelta para seguir durmiendo y con una mano le pegó una cachetada a Emma, la cual no hizo caso, le lanzo una mirada de enojo y se fué a acostarse sin hacer escandalo, aunque aún así pensaba consantemente en esa sombra tan perturbadora y tenebrosa.

Al otro día, muy temprano, el director ordenó sonar las campanas, para levantar a los alumnos que seguían durmiendo y que se encontraran en el comedor. Emma al levantarse, se acordó de lo que habia pasado la noche anterior y contó todo a Shiro, que no le prestaba mucha atención ya que seguía dormitando y cuando terminó de hablar, le dijo pensativa
-si es extraño…-
-¿lo ves? Y eso que no querías hacerme caso- dijo Emma presumiendo.
-bueno, yo si duermo-
Luego al encontrarse con los demás, el entrenador estubo diciendo algunas palabras, un discurso tan eterno, tantas palabras que decir, aturdiendo los oídos de los alumnos, que así se paso el día agotador y perturbador. Esa noche, Emma y Shiro se quedaron toda la noche despiertas esperando a que algo suceda allí afuera, Shiro no podía mantenerse despierta, aunque tratara y Emma miraba detenidamente la ventana haciendose una y otra vez las mismas preguntas “¿Quién habría sido el que corria hacia el carruaje? ¿y aquel joven que lo recibió? ¿Qué le habrá entregado?”