-¡Kevin! ¿que te ha pasado?- dijo Akira
Kevin despertó lentamente, shokeado y mirando al vacío.
-Lo... lo único que recuerdo es... ¡Emma!- gritó y se levantó de un salto.
-¿Qué pasa con Emma? ¿Dónde está?-
-¡Se la llevaron!, ¡Se la llevaron!-
-¿Quiénes?- preguntó Fermín -ven, vamos a la enfermeria, debes descansar un poco-
-Pero...- protestó Kevin.
-Sin peros, te ves terrible, solo descansa-
-¡Director! ¡NO TENEMOS TIEMPO, HAY QUE IR A RESCATARLA!- gritó Kevin
-Bueno, dime ¿quién se llevó a Emma?-
-Estoy seguro que era uno de esos seguidores de Victor-
-Bueno pero no apuremos las cosas, podrían salir mal-
Luego de un día o dos, la princesa Isabella llegó a la escuela, todos los alumnos, alumnas y profesores, la recibieron con una reverencia. Al salir de la carroza, Isabella se veía espléndida, tenía un rostro de razgos perfectos, en sus ojos celestes se notaba la dulzura y amabilidad que poseía en su corazón, sus cabellos dorados, resplandecían con la luz del sol y junto con su vestido, los diamantes hacían rayitos de luz reflejada. Su inteligencia era como la de una gran mujer, pero el cuerpo era de una dulce niña, tenía 16 años, asumió el trono de tan joven, por motivo a que sus padres murieron apenas ella nació, unos seguidores de Victor atacaron al reino esa tarde y llegando a la habitación donde nació la princesa, acuchillaron al padre antes de que viera nacer a su pequeña y luego de que naciera mataron a su madre cuando pudieron escapar, solo que fracasaron en secuestrar a la niña.
Detrás de ella bajaba su mejor amiga, para ella, una hermana, su nombre era Valeria, sus cabellos eran marrones tan oscuros que casi eran negros como azabache, sus ojos verdes que cambiaban con las estaciones, su rostro era perfecto, aunque su titulo sea de una sirvienta, para la princesa Isabella, ella era como su hermana gemela. Parecía una princesa.
-Buenos días, ya pueden levantarse- dijo la reina.
-Mi señora- dijo Fermin -ya hemos perdido a dos de mis queridos alumnos- Isabella levanto el rostro sorprendida, se acercó a él y dijo:
-¿Cómo?-
-Una de ellas, la querida Rose, la encontramos tirada, rasguñada y fallecida, y Emma, anoche la han capturado, no sabemos donde se encuentra-
-¿Hay algún testigo de esto?-
-Yo- dijo Kevin -antes de desmayarme recuerdo que luche con el secuestrador, pero, no puedo acordarme de su nombre-
-intenta pensar en ello-
Kevin se sentó y empezó a memorizar lo que había sucedido.
-el era... seguidor del rey Victor- decía constantemente. Luego de un rato se sobresaltó y gritó:
-¡LOVUEL!, su nombre era Lovuel-
-¡Oh! lo recuerdo muy bien- dijo Fermin -es el encargado de entregar a la gente ante el rey, para él es de mucha confianza-
-¿Iremos a buscar a Emma?- preguntó Kevin desesperadamente
-todavía no lo sabemos... debemos prepararnos bien- aseguró la reina.
-¡No! debemos ir ahora, ¿NO SE DAN CUENTA? si no terminamos con esto ahora mismo todo caerá en desastres- gritó Kevin muy enojado
-Debes tener paciencia, no debemos apurarnos-
-¡Deberiamos!-
Kevin empezó a correr saliendo del castillo hacia un campo, corría y corría, sin mirar atrás, estaba lleno de furia y tristeza. Luego de tanto correr encontró una roca donde se sentó a mirar al vacío.
-¡Kevin!- gritó una voz femenina
-¿Quién eres?-
-Soy la sirvienta de la princesa Isabella, me llamo Valeria-
-y..., Valeria ¿A qué has venido?-
-Isabella me envió a buscarte- respondió- ¿Por qué estas tan triste?-
-Se llevaron a mi novia-
-¡tu novia!-
-Si, y no puedo ir a buscarla, no me han dejado-
-Trataré de convencer a la princesa, después de todo ella confía mucho en mi-
-¡Oh! muchas gracias, no olvidaré esto-
-Ahora, deberiamos volver-
Al volver al castillo, se dieron cuenta lo silencioso que estaba dentro, todos estaban terriblemente angustiados, no sabían lo que podría llegar a ocurrir con ellos. Luego Kevin se dió cuenta de que el sufrimiento de aquel lugar debería parar, Victor debería ser destruido, y nadie estaba tratando de hacerlo.
-Alguien debe terminar con esto- dijo Kevin y fue corriendo hacia su habitación. Allí abró su guardarropa y dijo:
- HABITU MUTATIONEM- Entonces apareció vestido con una armadura, y su capa, así salió a buscar a su dragón, al cual montó para buscar a Emma. Ya se alejaba del castillo, veía por lo lejos al castillo oscuro, tenía miedo, pero lo arriesgaría todo por salvarla.
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